sábado, 16 de mayo de 2015
domingo, 10 de mayo de 2015
Proyecciones
Anclados, con cables tendidos en todas direcciones,
desordenados, temerarios
con subidones y bajones de energia
no estamos tan lejos de parecernos a estos postes de electricidad
en ellos se nota nuestro sello y proyección.
sábado, 9 de mayo de 2015
El Ultimo Polvo
Y contigo hacer surcos sobre mi cama,
palpar el membrillo que hace fluir los mares que chorrean de tus grutas,
remojarme los dedos en tus sales que me saben a endulzante de azúcar morena,
morena como tu piel perdida en la negrura de mi cueva,
cueva intacta que perfuma tus labios que no rompen si no adjudican,
adjudican la grandeza de tus poros respirando sobre los míos,
chupándose entre ellos,
abriendo sus bocas y sellando la mezcla en un baile,
en una danza sin igual,
sin descanso,
lenta y violenta,
entre mis pupilas y mis manos se desata una guerra,
ambas quieren,
más de lo que se pueda ver,
más de lo que se pueda tocar,
son egoístas,
arremeten sin freno,
y sin embargo la pericia de tu saliva invasora nos ha elevado,
nos a inchado hasta el último suspiro de flaqueza,
que se concentra en el epicentro de este terremoto,
que ha rasgado todas las pieles que cargo y me a tumbado una que otra mascara,
me has mojado hasta la sombra,
me has hecho escamar cual reptil,
me escurro entre las rendijas apretadas de tus piernas,
y ¿Sabes algo? eso quiero,
justo eso,
darme de frotes con tu decadencia,
contra tu rigor,
y que te resistas sin querer hacerlo,
te provoca,
lo se,
e inequívocamente nos haremos cenizas,
en esta fricción corrupta,
y por natural adición nos respiraremos de norte a sur,
hasta el último polvo.
palpar el membrillo que hace fluir los mares que chorrean de tus grutas,
remojarme los dedos en tus sales que me saben a endulzante de azúcar morena,
morena como tu piel perdida en la negrura de mi cueva,
cueva intacta que perfuma tus labios que no rompen si no adjudican,
adjudican la grandeza de tus poros respirando sobre los míos,
chupándose entre ellos,
abriendo sus bocas y sellando la mezcla en un baile,
en una danza sin igual,
sin descanso,
lenta y violenta,
entre mis pupilas y mis manos se desata una guerra,
ambas quieren,
más de lo que se pueda ver,
más de lo que se pueda tocar,
son egoístas,
arremeten sin freno,
y sin embargo la pericia de tu saliva invasora nos ha elevado,
nos a inchado hasta el último suspiro de flaqueza,
que se concentra en el epicentro de este terremoto,
que ha rasgado todas las pieles que cargo y me a tumbado una que otra mascara,
me has mojado hasta la sombra,
me has hecho escamar cual reptil,
me escurro entre las rendijas apretadas de tus piernas,
y ¿Sabes algo? eso quiero,
justo eso,
darme de frotes con tu decadencia,
contra tu rigor,
y que te resistas sin querer hacerlo,
te provoca,
lo se,
e inequívocamente nos haremos cenizas,
en esta fricción corrupta,
y por natural adición nos respiraremos de norte a sur,
hasta el último polvo.
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