Amor...
Esta noche voy arañar el espacio que le sobra a mi cama, me abrazare a él para verte ahí extendiendo los brazos hacia mí. Tal vez así logre respirarte hasta embriagarme de tu ausencia y ya con las piezas rotas de tu recuerdo haré un fractal de lamentos, de guerras perdidas, de noches que no llegaron y de palabras nunca dichas.
No evitare el viaje que emprenderé hasta aquella primera noche entre tu boca y la mía, atentare contra el tiempo y haré un baile pagano para pedirles a los dioses que esa noche nunca acabe. Me hincare ante ellos con el rostro mermado y suplicare por revivir todas y cada una de las mañanas entre tus brazos. Amor repetiré cada beso y cada caricia en cada punto de tu cuerpo para memorizarlos y cuando llegue el día en que te vayas de nuevo podre caer en el letargo de tu amor, porque ya no te necesitare cerca, vivirás como estandarte en mi memoria y entonces podre decirte que para quererte no te necesito aquí.
Por un tiempo, me bastara con llevarte en el corazón, por siempre, en cada instante. Y si un día enloquezco al no tener tu aroma cerca, luchare con todas mis fuerzas para no entrometerme entre tus pasos, usare nuevamente los recuerdos para mantener la calma y reiré, reiré contigo como solíamos reír todas las noches antes de hacer el amor, me abrazare a ti y soltare en el viento palabras de amor que corran hasta tu ventana, las gritare con tanta fuerza que se estrellaran contra el cristal una y otra vez para darte un simple sobresalto nocturno que no puedas entender, que no quieras relacionar conmigo, pero amor... seré yo, seré yo enviándote todo este cariño atorado que me he guardado entre el pecho y la garganta….
Mariel Pérez - Mharan