domingo, 27 de diciembre de 2015
sábado, 5 de diciembre de 2015
Todo comenzó en tu boca
Soy presa de tu sonrisa, de tus dóciles labios, caí en tu frenesí y
cuando intente escapar mi nariz se enrollo entre el aroma de tu cuello para
luego aventurarse a seguir el camino de tu silueta sobre mi cama. Comencé a sudar;
así que decidí esconder mi sudor sobre tus poros y en el intento encontré a tu
lengua seduciendo mis pechos, llevándolos a danzar en punta sobre tus labios.
Concebimos un mar en donde escurrir nuestras lenguas a destajo y nos
perdimos en la oscilación de nuestros cuerpos,
sin dudarlo te entregue mis caderas para que las hundieras en tu abismo
y decidiste hacerme caer hasta el umbral de tu claros y oscuros.
Es inevitable resistirme a tus caricias, has imantado a tu piel todos mis sentidos y
me encanta saberme tuya, tuya desde aquel primer beso, tuya desde aquella
primera noche. Han pasado cuarenta minutos desde la última vez que te dije que cuento
los instantes para mirarte y ahora solo quiero decirte: Amor, todo comenzó en
tu boca.
Te quiero.
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