Mi Dulce y pícara putita, aquí te mando otro billete para que te compres calzones o medias o ligas. Compra calzones de puta, amor, y no dejes de rociarlos con un perfume agradable y también descolorealos un poquito por detrás.
Pareces inquieta por saber que acogida di a tu carta, que, según dices, es peor que la mía. ¿Cómo que es peor que la mía, amor? Sí, es peor en una o dos cosas. Me refiero a la parte en que dice lo que vas a hacer con la lengua (no me refiero a chupármela) y a esa encantadora palabra que escribes con tan grandes letras y subrayas, bribonzuela. Es emocionante oír esa palabra (y una o dos más que no has escrito) en los labios de una muchacha. Pero me gustaría que hablaras de ti y no de mí. Escríbeme una carta muy larga, llena de esas otras cosas, sobre ti, querida. Ahora ya sabes cómo ponerme arrecho. Cuéntame hasta las cosas más mínimas sobre ti, con tal de que sean obscenas y secretas y sucias. No escribas más. Qué todas las frases estén llenas de palabras y sonidos indecentes e impúdicos. Es encantador oírlos e incluso verlos en el papel, pero los más indecentes son los más bellos. Las dos partes de tu cuerpo que hacen cosas sucias son las más deliciosas para mí. Prefiero tu culo, querida, a tus tetas porque hace esa cosa sucia. Amo tu coño no tanto porque sea la parte que jodo cuanto porque hace otra cosa sucia. Podría quedarme tumbado todo el día mirando la palabra divina que escribiste y lo que dijiste que harías con la lengua. Me gustaría poder oír tus labios soltando entre chisporroteos esas palabras celestiales, excitantes, sucias, ver tu cuerpo, sonidos y ruidos indecentes, sentir tu cuerpo retorciéndose debajo de mi, oír y oler los sucios y sonoros pedos de niñas haciendo pop pop al salir de tu bonito culo de niña desnudo y follar, follar, follar y follar el coño de mi pícara y arrecha putita eternamente.
Ahora estoy contento, porque mi putita me dice que le dé por el culo y que la folle por la boca y quiere desabrocharme y sacarme el cimbel y chuparlo como un pezón. Más cosas y más indecentes que estas quiere hacer, mi pequeña y desnuda folladora, mi pícara y serpeante pequeña culiadora, mi dulce e indecente pedorrita.
Buenas noches, putita mía, voy a tumbarme y a cascármela hasta que me venga. Escribe más cosas y más indecentes, querida. Hasta cosquillas en el mondonguito, mientras escribes para que te haga decir cosas cada vez peores. Escribe las palabras indecentes con grandes letras y subráyalas y bésalas y restriégatelas un momento por tu dulce y caliente coño, querida, y también levántate las faldas un momento y restriégatelas por tu querido culito pedorro. Has más cosas así, si quieres, y después envíame la carta, mi querida putita de culo marrón.
JIM

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